lunes, 25 de agosto de 2014

UNA VEZ MÁS, GRACIAS

Si, una vez más tengo que dar las gracias a Dios por haber hecho predominantes en mi, los genes de las mujeres de mi familia materna. Buenas, nobles, generosas, optimistas, alegres (a pesar de los pesares), un poco alocadas, etc., y, sobre todo ese gen, no del sexto sentido, no, ese contiene un montón de sentidos más; hace unos siglos, fijo, nos habrían quemado por brujas o algo así.

Esa genética, es la que me ha tenido con el alma en vilo, durante dos días, algo pasaba, algo le pasaba a mi hija y, estaba muy lejos y, no podía hablar con ella, he vivido con una ansiedad interna tremenda, de esa que te llena el alma y no se calma con nada. Pues bien, hoy me ha dicho que le dolía el oído, ¡horror!, Stella tiene mucho peligro, cuando le duele un poco es que tiene otitis u otitis galopante, la padece desde chikita, la operaron a los cuatro años de vegetaciones y llevó drenajes; ¿se necesitan más datos?. Ella quería ir al médico pero nos han tratado de exageradas; ¡jolín!, si fuera la primera vez, lo entiendo, pero con los antecedentes de la niña, sobra. 

Estoy muy cansada de la gente que enseguida te tilda de histérica, que padezco ansiedad, no histerismo; cualquiera que me conozca, sabe que muy mal tengo que estar para ir al médico; Stella es un poco más exagerada para eso, herencia paterna, que de todo tiene que haber; pero bueno, si hay que ir a urgencias, se va, aunque sólo sea porque se quede tranquila. 

Pues bien, por fin han ido y, claro otitis. Ay amatxo, he llorado a mares, porque es una otitis leve, gracias a Dios y, aunque en el vuelo de vuelta la molestará, ya tiene la medicación y, aquí la verá su otorrino de siempre. Y, yo tenía que sacar la ansiedad acumulada, así que a llorar, que a gusto me he quedado, por Dios.

Ahora voy a seguir con el tema genético, soy MADRE, a decir de mi hiji, hoy: SUPER-MADRE, pues no, creo que soy madre, simplemente, eso, pero de las de verdad, de las que tienen a sus hijos y seres queridos en el alma y, ahí los sienten. 

Así que gracias Dios mío, por darme un hogar en el que estar a gusto y segura, con todos los problemas que hay en un HOGAR, porque mi edad del pavo fue tremenda, que yo era muy chicazo y, siempre estaba rota, es decir, con huesos al aire y, cosas de esas; también tenía mis momentos de contestar, de creerme con toda la razón del mundo y más, etc., vamos, edad del pavo, pura y dura. Pero, a pesar de eso, el hogar que formaron mi amachu y el vinagrillas, mis tíos Eugenia, Felipe y demás familia Fuente y, mis padres fue eso "UN HOGAR" y, yo he procurado hacer lo mismo. Por mi experiencia y, conozco muchos casos, una cosa es salir con los hijos y los amigos, divertirse, etc., pero pasando ratos en casa, tan a gusto y otra, muy diferente, es creer que el hogar es cualquier cosa que esté fuera de casa. Y, una MADRE, ha de ser capaz de sentir a sus hijos muy dentro y, cubrir sus necesidades antes que las propias. Como me ha dicho mi hija, soy una SUPER-MADRE, lo demás es ser UNA SEÑORA CON HIJOS, ea, y, tan feliz que se ha quedado. La verdad, tengo yo a mi cargo a cualquier crío y me ocupo de lo que le pasa, le llevo al médico y, lo que haga falta (lo he hecho) y, me corto la lengua antes de llamar histérico a nadie.

Gracias Dios, gracias a toda mi maravillosa familia y, gracias, HIJI. Después de 40 horas sin dormir, persiguiendo avionetas, aviones y otitis, me voy a la cama, que me llama a gritos.

sábado, 23 de agosto de 2014

SIMPLEMENTE, UN DESAHOGO

Querida mami:

No pienso empezar por lo que te echo de menos, porque ya lo sabes; hoy empiezo por decirte "NO PUEDO MÁS", vaya mes llevo, no puedo con el alma, por Dios. No puedo decir las veces que he tenido ansiedad este mes porque lo más fácil es decir los ratos en los que la ansiedad me ha dejado en paz.

Aunque te parezca mentira, ¡ojala hiciera el calor de otros años!; llevamos un mes raro para ser agosto en Madrid, viento todos los días, nubes, cambios de temperatura y, yo "barométrica" perdida. A eso le añado la boca, por Dios, tengo llagas hasta en las llagas de las llagas de las llagas. No hay comida que me siente bien, porque claro, lo de masticar es una agonía, así que sumo y sigo, viento, cambios de tiempo y estómago revuelto, zas, ansiedad a lo bruto. Y, ya no puedo más, bueno si, podré, pero estoy agotada de superar cada segundo del día una ansiedad tremenda. No puedo con el alma. Échame una ayudita, por favor, mami.

Te quiero mucho.


domingo, 17 de agosto de 2014

SER MADRE

Supongo que ser madre es la cosa más fácil y la más complicada de todo lo que me ha tocado vivir. La mayoría de las mujeres (por experiencia se que no todas) nacemos con ese instinto maternal del que tanto se habla y, del cual poco se sabe, se tiene o no y, punto. También está el ejemplo que uno ve en su casa, que también se puede asumir o no, eso depende de cada uno.

Yo tuve tres magníficos ejemplos, mi amachu, no pase mucho tiempo con ella, sin embargo, la tengo grabada en el alma, mi tía Eugenia y, por supuesto, mi madre. 

Tres ejemplos de mujeres con fuerza y coraje y con toneladas de amor para dar. Mi querida mami, mi mamuchi, cuántos sacrificios, cuántos sufrimientos; cómo escondía sus tristezas, aunque claro, yo, que no soy tonta, la cazaba al vuelo y, allí estaba dispuesta a hacer todas las tonterías del mundo para verla sonreir. Según fui cumpliendo años, las confidencias fueron calmando esa tristeza que asomaba a sus ojos tantas veces; no hay nada como hablar. 

De las tres y, sobre todo de mi madre, aprendí como educar a mi hija y, creo que no lo estaba haciendo tan mal, pero, cuando murió Jorge, las cosas se precipitaron de tal manera, que muchas veces dudo sí habré hecho las cosas bien o mal. Sí que es cierto que he procurado seguir en la línea de educarla en una cierta austeridad, en el amor al prójimo, el respeto por todos y, tantas cosas que aprendí de mis mayores, pero también es cierto, que por las circunstancias que nos han tocado vivir, quizá la he consentido cosas que no la hubiera consentido. Vivo por y para ella, realmente es lo único que me queda del gran amor que nos tuvimos su padre y yo, bueno, yo sigo en ello; fue un amor tan grande que no se puede explicar; muchas personas me preguntan sí no he pensado en rehacer mi vida, imposible, mi vida sigue unida a él. Vivimos muchas cosas, buenas, malas, regulares..... pero, conseguíamos vencerlas todas, hasta que ya no pudo aguantar tanto desplante, tanto desamor por parte de su familia, sobre todo hacia Stella, ¡anda y que no llevábamos aguantando!, pero aquél verano del 2006 fue un mazazo para él. No hay peor ciego que el que no quiere ver y, él no quiso ver y no vio hasta que le tocaron a su hija. Es que los hijos han de tenerse por amor, no por tenerlos; sí se tienen porque si, no se quieren y, no sólo no se quieren, se les amarga la vida.


sábado, 16 de agosto de 2014

TONTERÍAS

No quiero acostarme con la pena tan grande que tengo, así que anoto una de mis últimas tonterías, que son muchas las que hago.

Con un dolor de espalda que no quitaba con nada y, ante la imposibilidad de hacer ejercicios para mejorarla (estaba más dura que una plancha de hierro), me fui al médico; por Dios, según me rozó pegué un bote y un alarido. El diagnóstico viene a ser algo así, como que en lugar de músculos tengo "rastas" (de lo liaos que los tengo), esto provoca que en lugar de columna vertebral, tenga una especie de "raspa" de pescao en muy mal estado. Andaba yo contándole lo que no podía tomar porque hay medicamentos que me dejan grogui y lo que si, cuando me dice que necesito "vitamina sol"; de verdad, en aquel momento creí que el pobre debía de estar agotado, pero no, la receta iba en serio. ¡Ojo! me manda a mi a tomar el sol, estaba yo negando con fuerza (cabeza en señal de no, no y no), cuando un catacrac en el cuello me trajo a la cruda realidad, "VITAMINA SOL". Ay ama!, no me gusta nada, veo el sol y ya tengo calor, etc, etc, etc,. Y, él galeno, inflexible, así que nada con semejante receta junto a la de mi anti-inflamatorio habitual me vine cavilando cómo haría yo semejante cosa.

Al día siguiente, manos a la obra, crema protectora que compró Stella y, no creo que la esté haciendo mucho efecto, puesto que la tengo aquí, flis flis con agua, bañador y toalla, xD, no me había tumbado y ya me había mojado con la manguera, aquello era misión imposible. Así que con las mismas para dentro. Pero, claro, yo tenía que tomar el sol, así que recordé la piscina que me organicé en Balma y, ale, a buscar en elcorteingles online; ¡zas! allí estaba una piscina desmontable, con un tamaño majo, dos x dos, para tomar el sol metidita en un poco de agua, no necesitaba mas. Me armo de valor y me voy al Corte, el autobús estaba más frío que mi congelador, íbamos una señora, abrigada como para ir al polo y yo (manga corta, pantalón corto, etc, vamos, nada preparada para el vieje en congelador) ya empezaba la cosa mal, ea, me bajo del bus y un calorrrrrrrrrr, el Corte, otro congelador; después de subir a la planta doce mil, más o menos, me dicen que es en el otro edificio, ay ama!, otra vez al calor, por fin en la planta doce mil menos una, encuentro la piscina, solo quedaba una y, la cogí, xD. Esto era el domingo, vine peor que mala con tanta congelación, así que deje el montaje para el lunes. Cuando caía el sol, yo empezaba con el montaje del invento, terminé de noche, así que dejé la primera dosis de vitamina para el lunes; noooooooooo, Murphy, se fijo en mi vida, fijo, nublao, estaba nublao, así que mi primera dosis la tomé el martes y, así voy, todos los días a las cinco, como los toros, me siento en una piscina con cuatro centímetros de agua y aguanto media horita, espero que con eso sea suficiente. 

Y hasta aquí la última de mis super-tonterías.

CASI SIETE AÑOS

Hacía mucho que no escribía y, no lo hacía porque estoy mental y físicamente agotada.

Han sido casi siete años, de tragar, casi en soledad, mucho, muchísimo. De intentar evitar que a Stella la hicieran daño, de defenderla contra todos. Qué curiosa es la vida; ¿quién me lo iba a decir a mi?, con lo tranquila que soy, lo conformista, lo poco amiga de peleas; ya ves, con uñas y dientes.

El daño que han hecho ha sido tremendo, no solo por el daño que han hecho en mi salud, lo peor es que mi hogar, el que con tanto mimo construyeron mis padre, sobre todo mi madre y, luego Jorge y yo, se ha ido al garete. Stella, mi niña, por la que he dado mi salud, huye de él como alma que lleva el diablo. Estos años por los problemas con mis cuñadas y, ahora, porque no le gusta verme hecha una piltrafa. 

Al final, parece que estoy así porque me apetece, pero los que estáis allá arriba, sabéis que no es así, sabéis lo que me cuesta el día a día, las pocas ganas que tengo de nada. Nada puedo hacer, esto es lo que hay y, con esto tengo que vivir. 

Este verano íbamos a ir a Balma, pero, al final, no ha podido ser, los 15 días se han convertido en un mes largo. Y, me duele el alma y, me prometo a mi misma que voy a cambiar, no lo haré, seguirán siendo puñaladas al alma. No me puede decir que ya está bien de sentirme mal ¿acaso no valora todo lo que he hecho y hago por ella?; no quiero ni pensarlo, pero es una idea que me tiene el alma machacada. En el fondo tengo miedo, porque a lo mejor un día que me necesite yo no estaré para escucharla. Sin ir más lejos, desde ayer que empezó a darme lecciones de como debo o no estar, no tengo ganas de contestar sus mensajes, al final lo hago porque no quiero que se preocupe. 

En fin, yo no elegí esta vida, pero si elegí con quien unir mi vida y, estos han sido los resultados. ¡Ojo!, sin arrepentimiento, porque Jorge, te sigo amando con toda mi alma.

LAS LÁGRIMAS DE LA SOLEDAD

Las lágrimas de la soledad, son como como el "sirimiri" de mi tierra; cómo una lluvia mansa, van aflorando poco a poco; empiezan con una sensación de ahogo infinito en la garganta, sigue una opresión en el alma y, por fin, llegan al lacrimal y van cayendo lentamente por las mejillas. 

No las quito porque no me doy cuenta de que están rodando mejilla abajo, hasta que llegan a la barbilla. Me llevo las manos a la cara y, está empapada, no sólo de lágrimas, son lágrimas que duelen. El dolor de la soledad. Si, estoy sola, pienso y, el sirimiri se convierte en chaparrón veraniego y, es entonces cuando me acuerdo de Él, de su Cruz, de su inmenso sacrificio. En ese momento mis lágrimas se vuelven sirimiri, de nuevo, esta vez, de vergüenza porque Él, siempre baja desde su Cruz a mi soledad a ayudarme cuan Simón de Cirene y, me avergüenzo, porque soy yo quien ha de ayudarle con la cruz y, no quién le clava una nueva espina.